Cuaresma: ¡Es hora de subir a la montaña!

Hace algunas semanas empezamos Cuaresma y a decir verdad los tiempos de preparación como Adviento y Cuaresma no los vivo tan bien, especialmente porque caen en tiempo de vacaciones y mi vida se suele desorganizar(en cuanto a la oración y los sacramentos).

El inicio de esta Cuaresma no fue la excepción...
Hasta hace poco (hasta este domingo que pasó) solía ver Cuaresma como un tiempo de penitencia, sacrificio e incluso un tiempo un poco triste... si... sé que es tiempo de conversión...sabía que teníamos que cumplir ciertas cosas y prepararnos para semana santa, pero aunque ya llevo cierto tiempo siguiendo al Señor... de verdad creo que no lo entendía, por lo menos en el sentido más profundo.

Pero... el domingo sucedió algo que me animó mucho esta cuaresma. El evangelio del domingo pasado fue la transfiguración. El padre en la homilía comentaba que Cuaresma es como esa invitación de Jesús a subir a la montaña con Él. (chévere no?)... Subir para estar con Él!

Además desde hace unas semanas había estado leyendo en el libro de "Muéstrame tu rostro" de Ignasio Larrañaga algo muy similar a lo de subir a la montaña, lo cual comentaré más abajo. Así que me ayudó a entender lo de transfiguración aún mejor.

Ignasio Larrañaga menciona que actualmente vivimos en un mundo donde el hombre es incapaz de estar a solas consigo mismo y para evitar el silencio acude a la dispersión, distracción y diversión Particularmente creo que en muchos casos es muy cierto, paramos escuchando música, viendo series y/o películas, hablando por el celular, Whatsapp, SMS, Facebookchat...etc etc etc y hacemos muchas cosas para no sentirnos solos/ para pasar el rato.  De esta forma la interioridad del hombre es asaltada por la velocidad, el ruido y el frenesí. Pero es en el silencio que podemos escuchar a Dios.

Larrañaga también menciona a Moisés y a Elías como hombres que se dejaron moldear por Dios en la montaña, en el silencio, en el trato personal con Él...y cuando Moisés bajaba de la montaña su rostro resplandecía por el tiempo que había pasado con Dios.

Entonces, en esta Cuaresma Jesús me/te invita a subir con ÉL a la montaña para que transforme nuestros corazones!. Y no podemos dejarnos transformar si no nos desprendemos de las cosas que nos impiden subir. Quizás sea momento de ver cuáles son esas cosas.

En este tiempo de Cuaresma, aceptemos la invitación de Jesús y subamos! para luego bajar renovados... CONVERTIDOS!...TRANSFORMADOS POR ÉL.


Y así... Cuaresma antes de que parezca pesado, tedioso y sufrido, será edificante, gratificante y hasta emocionante...como cuando se sube una montaña! ;)


*Gracias Señor!

No hay comentarios :

Publicar un comentario